El hallazgo ayudará a obtener datos sobre la existencia de vida en el planeta rojo.
Por: El Universal
Ciudad de México.- Los cientÃficos de la misión Perseverance Mars de la NASA descubrieron que el lecho de roca sobre el que circula el rover Perseverance -un explorador planetario de seis ruedas- se formó a partir de magma al rojo vivo, informó el Instituto de TecnologÃa de California (Caltech) en un comunicado.
[caption id="" align="alignnone" width="567"]

Imagen artÃstica del rover Perseverance. Foto: NASA[/caption]
El sorprendente hallazgo fue anunciado ayer, 15 de diciembre, en el contexto del congreso de otoño de la Unión GeofÃsica estadounidense, que reunió a expertos en la materia en la ciudad estadounidense de Nueva Orleans.
El descubrimiento realizado por el Perseverance tiene importantes implicaciones para comprender y fechar con precisión eventos crÃticos en la historia del cráter Jezero, en Marte, que estudia el Perseverance, asà como en el resto del planeta, citó la nota.
El equipo también llegó a la conclusión de que las rocas del cráter, sobre el que circula la nave, interactuaron con el agua varias veces durante un largo periodo de tiempo y que algunas contienen moléculas orgánicas.
Incluso antes que el Perseverance aterrizara en Marte, el equipo cientÃfico de la misión se habÃa preguntado sobre el origen de las rocas que habÃa en el área.
“Estaba empezando a desesperarme, ya que pensaba que nunca encontrarÃamos la respuesta†a esta cuestión, dijo Ken Farley, Profesor de la Fundación Keck de GeoquÃmica y CientÃfico del Proyecto Perseverance.
La situación cambió cuando el Perseverance comenzó a usar un taladro en el extremo de su brazo robótico para raspar las superficies de las rocas, agregó.
“Los cristales dentro de la roca proporcionaron la prueba concluyenteâ€, dijo Farley.
Perseverance está armado con un conjunto de instrumentos sofisticados que pueden visualizar y analizar estas rocas raspadas, revelando su composición y contenido mineral.
El explorador robótico Perseverance, que llegó a Marte en febrero pasado después de casi siete meses de viaje desde Florida, recogió el pasado septiembre la primera muestra en suelo marciano para analizar si alguna vez hubo vida en el planeta rojo.